El estado de la red vial nacional vuelve a encender señales de alerta para el transporte de cargas. Según un informe de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o malo, una situación que afecta de manera directa la seguridad vial, la eficiencia logística y los costos del sector productivo.
La falta de mantenimiento sostenido y la paralización de obras clave derivaron en un deterioro progresivo de la infraestructura, con calzadas dañadas, banquinas degradadas, señalización deficiente y problemas en puentes y sistemas de drenaje. Este escenario impacta de lleno en la circulación del transporte pesado, reduciendo la velocidad media de los viajes y aumentando el desgaste de las unidades.
El informe advierte además que la subejecución presupuestaria registrada en 2024 y 2025 profundizó esta situación, generando mayores costos operativos para las empresas transportistas y un incremento de los riesgos en ruta. En regiones estratégicas, como el corredor que une La Pampa, Neuquén y Río Negro, la preocupación llevó a la conformación de un foro regional que reúne a gobiernos, cámaras empresariales, sindicatos y actores productivos afectados por el mal estado de las trazas.
Desde CATAC se remarca que el problema vial no es nuevo ni aislado, sino estructural, y requiere planificación, inversión sostenida y una mirada federal. La mejora de las rutas no solo es una cuestión de seguridad, sino una condición indispensable para garantizar la competitividad logística, el abastecimiento y el desarrollo de las economías regionales.
